lunes, 20 de junio de 2011

Instalando plafones en el techo

Hoy en día, los plafones en el techo son uno de los elementos mas instalados en muchas de las viviendas, ya que gracias a sus distintas aplicaciones, podemos disponer de uno de ellos para cualquiera de las necesidades que precisemos en cada una de las habitaciones donde nos encontremos. Anteriormente no era muy común verlos como lo hacemos hoy en día, ya que antes se solían instalar únicamente lámparas colgantes, las cuales se consideraban como un elemento mas vistoso y con posibilidades infinitas en cuanto a modelos se refiere.


Pero actualmente, no hay casa que vayamos decorar en la que no se plantee la posibilidad de iluminarla mediante este sistema, ya que tras la continua evolución de las tendencias y los distintos estilos decorativos que podemos implementar en nuestra casa, se hace impensable iluminar únicamente con lámparas de techo, bien sea por lo reducidas que se fabrican las casas actuales, o por estética y funcionalidad simplemente.

La gran variedad de modelos, tamaños y colores que se ofertan en el mercado, hace que los plafones sean uno de los candidatos al techo de nuestro cuarto. Existen cientos de posibilidades con las que podremos elegir el más adecuado para nuestras necesidades. Pero antes tendremos que determinar una serie de factores que harán que nuestras opciones se reduzcan notablemente.

El espacio es uno de los factores clave en nuestra decisión, ya que las dimensiones entre éstos pueden ser notables, si nuestra sala contase con medidas reducidas, el plafón no podrá ser demasiado grande, y lo mismo sucede si la situación es inversa. Existen plafones cuyas dimensiones pueden ser superiores a las de un plato de ducha de cualquier baño normal, donde aquí entra en juego la estética que queramos adoptar en la sala, ya que seremos nosotros quienes tengamos que elegir si éste ha de pasar desapercibido o si se ha de convertir en un elemento clave en nuestra decoración. Hoy en día, son muchos los que apuestan por un tamaño más grande de lo recomendado, con diseños vanguardistas y equipados de iluminación blanca, con el propósito de convertirlos en un icono representativo de su decoración, que suele inclinarse hacia lo moderno en la mayoría de los casos. Sobretodo, este tipo de plafones se instala en el salón.

Para la cocina, el plafón ha de ser mas discreto en cuanto a tamaño se refiere, ya que generalmente, éste no será el único elemento que nos provea de iluminación al necesitar una adicional para zonas donde se requiere una mayor precisión, como en la encimera, por ejemplo. Todo depende de la cantidad de luz natural que podamos contar, su estilo y las dimensiones de ésta.

En los dormitorios, podremos sustituir las lámparas por un plafón central si no contamos con demasiado espacio, ya que de esta forma, conseguiremos que la sensación de amplitud sea mayor. Existen con infinidad de posibilidades en cuanto intensidad y color de la luz, por lo que incluso podríamos elegir o bien un plafón tintado similar con el mismo color de las paredes (si fueran claras), para darle un mayor ambiente al dormitorio, o simplemente iluminar con una intensidad no muy fuerte, ya que por lo general, contaremos con luz adicional en la mesa de escritorio o las auxiliares.

En el cuarto de baño si que se hace indispensable contar con uno de éstos, ya que por las dimensiones, es la mejor elección al no ayudar a aumentar la sensación de reducción que ya de por sí trae este cuarto.


Via : http://www.visitacasas.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario